Bienes de consumo

En la actualidad, el sistema económico ofrece bienes de consumo para todas las personas, donde la adquisición de estos representa una actividad cíclica que responde a la oferta y demanda de productos, puesto que para consumir se requiere una producción y de esta manera, se crea un modelo de bienestar. 

¿Qué son los bienes de consumo?

En toda economía existen diversos tipos de bienes que se diferencian según la función que estos desarrollan. De esta manera, podemos encontrar los bienes de capital que son los activos que se usan para producir otros bienes, los bienes intermedios, insumos que se transforman para obtener el producto final y losbienes de consumo, los cuales llegan a los consumidores.

Por lo tanto, los bienes de consumo son las mercancías finales que se obtienen de todos los procesos que se llevan a cabo dentro de la cadena de producción y están diseñados para satisfacer las necesidades de las personas a corto plazo.

¿Cuáles son los tipos de bienes de consumo?

Los bienes de consumo se pueden clasificar en distintos tipos de acuerdo con algunos criterios que ayudan a determinar su estructura dentro de la economía:

Bienes de consumo según el tiempo de uso

Esta tipología categoriza los bienes de consumo en función del tiempo que un consumidor puede hacer uso de ellos.

Bienes duraderos 

Son aquellos que se pueden emplear prolongadamente, entre estos se encuentran los electrodomésticos y la maquinaria. Es importante aclarar que las viviendas no forman parte de estos bienes, sino a los bienes de inversión.

Bienes no duraderos

Se refieren a los bienes que se agotan en periodo de tiempo corto, por ejemplo, los artículos de higiene personal como el jabón o la pasta dental.

Bienes perecederos

La palabra perecedero responde a una duración limitada en la que el bien está destinado a perecer. Es decir, perder su utilidad en muy poco tiempo y dentro de este grupo de bienes entran los alimentos.

Bienes de consumo según el grado de terminación

Este tipo de bienes son los que se ordenan de acuerdo al uso que se les dará:

Bienes finales

Son los que pasan por un proceso de transformación para terminar en manos de los consumidores finales y satisfacer una necesidad específica. Dentro de esta misma clasificación se pueden distinguir:

Bienes sustitutivos.

Son aquellos productos que se consumen indistintamente uno de otro y como su nombre lo indica son sustitutos, por lo que cuando el precio de la mercancía A se incrementa, la demanda de la mercancía B aumenta y viceversa. Por ejemplo, la margarina y la mantequilla.

Bienes complementarios.

Son productos que se usan unos con otros. Es decir, cuando sube el precio de la mercancía A, baja la demanda de la mercancía B y viceversa. Por ejemplo, los autos y la gasolina.

Bienes intermedios.

Se elaboran con el objetivo de ser empleados en el proceso productivo para ofrecer otros productos finales. Por ejemplo, el algodón que se usa para confeccionar prendas.

Conoce la solución ideal a tu necesidad

Bienes de consumo en función de los hábitos de compra

De acuerdo con los intereses y el comportamiento de compra que manifiestan los consumidores es posible encontrar:

Bienes de conveniencia

Son los bienes del día a día, puesto que su compra es frecuente, su precio es accesible y se encuentran en diferentes puntos de venta para abastecer a todos los consumidores. El adquirir bienes de este tipo no supone una gran decisión, ya que si no está disponible puede sustituirse por otro fácilmente.

Bienes de compra esporádica

Estos bienes de consumo requieren de un mayor esfuerzo de los consumidores, ya que cada persona debe analizar la marca, el precio, la calidad, entre otros factores que la ayudan a elegir el más adecuado de acuerdo a sus necesidades y gustos. Por ejemplo, ropa, autos, etc.

¿Por qué se fomenta la producción de bienes de consumo?

Este tema está  estrechamente relacionado con el concepto socioeconómico de sociedad de consumo, el cual habla del desarrollo productivo, del consumo masivo de bienes y servicios y de la oferta y demanda de estos. Por esa razón, los bienes de consumo han adquirido un papel importante dentro del mercado comercial.

El consumo es la acción que realizan las personas al pagar por la adquisición de un bien o servicio. En economía, este concepto responde al proceso económico con el que se satisfacen las necesidades o deseos de las personas y por ende, es la fase final de la cadena de producción.

En épocas anteriores, surgieron los modelos de negocio que tenían la finalidad de ofrecer un producto y obtener una ganancia de este, los cuales se han sofisticado con el paso de los años y la aplicación de nuevas tecnologías que conservan la esencia de los primeros modelos y además, otorgan mayores beneficios.

La gran cantidad de sectores comerciales y la misma competencia que cada uno tiene, diversifica a la sociedad de consumo y erradica la monopolización. De esta manera, tanto empresas como consumidores tienen una mayor apertura comercial, donde pueden elegir la opción que mejor se adapta a sus requerimientos e intereses.

El sistema de consumo es una actividad cíclica, se produce para consumir y este consumo genera más producción. Por lo tanto, las empresas que logran destacar en el mercado comercial son aquellas que usan un tipo de tecnología empresarial que les ayuda a mejorar sus tiempos de producción, incrementando la calidad de sus productos y por ende, la satisfacción de sus clientes.