Características de un ERP

Modular

Cada empresa gestiona sus procesos de negocio o cuenta con departamentos diferentes al de otras empresas, es por ello que, una de las principales características de un ERP es que debe permitir elegir los componentes de la solución de acuerdo a las necesidades de cada negocio. Dichos componentes pueden ser: compras, ventas, materiales, finanzas, control de almacén, recursos humanos, etc.

Los módulos se pueden clasificar en tres tipos:

 1. Módulos básicos o elementales. Son aquellos que se deben comprar obligatoriamente ya que son necesarios para que funcione un ERP.

2. Módulos adicionales u opcionales. Son los que se seleccionan porque existen necesidades concretas de la empresa, y se complementan con los módulos básicos.

3. Módulos confeccionados a medida. Se trata de los diseñados específicamente para resolver las necesidades de una empresa concreta o para un sector específico, en CIMATIC podemos ayudarle con estos módulos.

Bases de datos centralizada

Aunque las tareas en una empresa se realizan de manera separada están estrechamente relacionadas entre sí de tal manera que sus objetivos deben estar alineados. Los recursos que se gestionan deben ir coordinados para que el resultado final sea el cumplimiento de los proyectos. Por ello es importante que la información con la que se trabaje esté unificada.

Y es aquí donde aparece la necesidad de una base de datos centralizada que sirva como fuente transversal de información para todos los departamentos y áreas. También servirá como una especie de cuadro de mando único donde se podrá comprobar la eficiencia del trabajo integrado en todas sus vertientes, de esta manera se consigue maximizar también los procesos.

El uso de una base de datos centralizada supone un cambio profundo en la realización de las tareas, ya que, muchas de las decisiones se toman en base a la información que contiene. Al mismo tiempo, las distintas áreas también realizarán sus gestiones y comunicará sus resultados a esta base de datos que facilitará la capacidad analítica del resto de áreas de la empresa.

Una importante característica de un ERP es la base de datos centralizada, la cual puede visualizarse en tiempo real. De esa manera, los diferentes departamentos siempre tendrán a la mano datos precisos a la hora de diseñar un plan de acción. Por esa razón, esta herramienta tecnológica resulta de gran ayuda en momentos de contingencia o cuando surgen eventos inesperados.

Base de datos flexible

El sistema ERP debe basarse en una única base de datos que permita la integridad, consistencia e integración de los mismos, permitiendo disponer de los diferentes módulos interconectados y actualizados. La base de datos permite al usuario hacer cualquier tipo de consulta sobre los datos, sin que sea necesario que un programador escriba una aplicación que realice tal tarea.

Generación de información

Para tomar buenas decisiones debemos apoyarlas en información de valor que permitan al usuario argumentar la base de su decisión. Cuando hablamos de información de valor, nos referimos a información útil (completa y oportuna) para el decisor, de forma que le permita mejorar su conocimiento sobre algo.

Entendiendo que cada área de una organización puede generar enormes volúmenes de información, otra de las características de un ERP es que se clasifica como una herramienta de carácter estratégico no solo para la recolección de esta data, sino para la óptima gestión de las diversas áreas de una compañía. En ese sentido, utilizar un sistema de gestión empresarial ERP permite a las empresas generar informes de gestión macro o enfocados en distintas áreas.

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